Una consulta técnica parte del inventario
disponible, del uso real que
recibe y de la actividad que sostiene
cada servicio. De ese análisis salen las preguntas que de verdad
importan: si el equipamiento instalado responde a la carga de
trabajo, si hay áreas que se han quedado cortas, si algún equipo
se emplea por debajo de su capacidad o si conviene reforzar una
especialidad antes que otra.
Las conclusiones se ordenan por prioridad, de modo que cada
decisión llegue en el momento adecuado. Así, una inversión deja de
ser una compra aislada y pasa a formar parte de un
plan. Si tienes dudas sobre lo que realmente necesita
tu centro sanitario, contáctanos.